The Oath
The Oath

Por: Eliecer Rodríguez

Publicado el: 05/01/2015

Corta historia de una gran banda Por: Eliécer Rodríguez Extrañas cosas pasan en la escena del rock cuando se unen las personas correctas, unos escriben historias más extensas, pero en muy corto tiempo dos mujeres, de la nada, dejaron una pequeña huella que dió de que hablar en el underground del metal, tanto que alguno […]


Corta historia de una gran banda

Por: Eliécer Rodríguez

Extrañas cosas pasan en la escena del rock cuando se unen las personas correctas, unos escriben historias más extensas, pero en muy corto tiempo dos mujeres, de la nada, dejaron una pequeña huella que dió de que hablar en el underground del metal, tanto que alguno osaron nombrarlas como las herederas de Black Sabbath. The Oath publicó solo un álbum, «The Oath», y  el mundo las extraña.

 

The-Oath-Band

Aparecieron de la nada para mi, por recomendación de un amigo y me di cuenta que  muchas cosas envuelven la historia de «The Oath», comenzando por estar lideradas por dos mujeres, Johanna Sadonis y Linnéa Olson, voz y guitarra respectivamente. Oriundas de Alemania, tuvieron un rápido ascenso que los llevó en tan solo 2 años a aparecer en las revistas especializadas de toda Europa, incluso hasta Japón reconoció el proyecto con buenas críticas. Enmarcado en un sonido clásico similar al de Black Sabbath de los primeros discos, y en el NWOBHM, la banda atrajo a muchos fans de la vieja escuela, sumado a la presencia de Johanna y Linnéa que le dan una proyección muy atractiva, dicho sea de paso que no tienen nada que envidiar musicalmente a nadie. Traen una estructura basada en el Rock Clásico, oscuro, con arreglos vocales un tanto melancólicos, con peso, que engancha, con un aire de psicodelia inclusive.

Solo dos años duró The Oath, una historia que al menos yo no he logrado decifrar completamente pues casi en simultaneo con la salida a la luz de su álbum, Johanna publica un muy breve comunicado anunciando su fin, sin mayores explicaciones. De repente, sin mayor razón, uno de los proyectos que comenzó a robarse la atención de la gente alrededor del mundo desapareció. No recuerdo una historia similar en estos momentos, pero la verdad es que si bien no tuvieron la proyección que se merecían por falta de tiempo, su sonido llego a estos lados del mundo y todos los que lo escuchan coinciden en que es una lástima haber terminado esta historia asi.  Si bien The Oath se vende bajo la figura principal de Johanna y Linnéa, la acompañan Andrew Prestidge en la batería y Leo Smee en el bajo. Ese toque de psicodelia y oscurantismo es el principal atractivo de la banda, no importa el año en que lo escuches, sientes que estas en 1970, con dos mujeres que evocaban el metal de esa epoca, la seducción de lo pagano, lo enigmatico que puede ser una figura maligna en un cuerpo de mujer que se hace irresistible con su voz. Esa misma inspiración en lo oscuro, dará un nuevo fruto, ya que a finales de 2014, Johanna Sidonis anuncia que regresa con un nuevo proyecto que se espera para este 2015 llamado Lucifer, catalogado por ellos mismo como Heavy Magic Rock. Saquen sus conclusiones.

cover

Linnéa Olson y Johanna Sadonis

DESTACADOS: «All Must Die» se presento como único single y de verdad me dejó boquiabierto. El sonido general de la banda tiene una predominancia bárbara a lo que representaban Geezer Butler y Tony Iommi en Black Sabbath hace más de 30 años. Enigmático en las voces, sucio en las cuerdas, poderoso en los tambores, esto es un Deja Vu. Tiene un intermedio con toques si se quiere terrorificos, de verdad parece una seducción maligna este tema. Sin duda el mejor de todos. «Silk Road» revive a Bill Ward en la batería en el intro, un tema un poco más rápido con un fraseo si se quiere pegajoso en las voces. El trabajo en el bajo de Leo Smee es muy notable. En todo el álbum se nota un efecto de voz que lo hace místico. «Night Child» parece un tema lento de Motörhead, más fresco que los anteriores podría decirse aunque con la misma cadencia en la voz inclinado a lo oscuro. «Leaving Together», es oscura y lenta, un arpegio de guitarra, acompañado con unos toques de batería y un pequeño solo de bajo le dan base a la voz enigmática de Johanna para reventar en un canto melancólico y un llamado de auxilio.. Inevitable compararlo con la estructura del tema «Black Sabbath»«Black Rainbow» es una mezcla de un Motörhead con fraseos vocales de Heavy Metal, es un tema progresivo si se quiere con cambios de estructura bastante interesantes. «Psalm 7» es un tema con diversas estructuras, con una guitarra suave arranca par luego dar paso a unos fraseos envolventes, revntando en algún momento con una banda poderosa y llevando la voz de Johanna a altos muy interesantes.

TRACKLIST: 

1) All Must Die

2) Silk Road

3) Night Child

4) Living Together

5) Black Rainbow

6) Silver & Dust

7) Death Delight

8) In Dream

9) Psalm 7

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 Eso fue The Oath, efimero, pero concreto. Veremos si algo de esa escencia se concreta en el nuevo proyecto Lucifer, aunque no será lo mismo pues la dupla que generaba la magia ya no está.

Eliecer Rodríguez

Eliecer Rodríguez

Baterista, publicista, padre, gerente, creativo y amante del Rock And Roll. Fanático de los habanos y el buen ron. Administrador de Cowboys From Rock