Steven Wilson
Hand. Cannot. Erase.

Por: Luis Robles

Publicado el: 21/05/2015

¿Y si murieras y nadie se diera cuenta por 3 años?


La primera vez que escuche «Insurgentes» (el primer trabajo solista de Steven Wilson) no me gustó. Todavía hoy soy incapaz de tragarme más de 10 minutos de cualquier punto de ese disco sin desesperarme. Es experimentación en su más forma más pura y limpia. Es un disco denso, pesado, lento y lleno de unos matices un tanto grises sin mucho ton ni son, la primera vez que Master Wilson se lanzaba de cabeza y dejaba que su imaginación volará sin darle mucha restricción.

Luego de eso Wilson paseó por una cantidad de sitios («The Incident» con Porcupine Tree, un disco completo de Opeth en forma de Heritage (God is dead!), masterizó King Crimson, sacó un disco con Akerfeldt en la forma de Storm Corrosion y finalmente nos detenemos en «The Raven That Refused to Sing» (El cuervo que se negaba a cantar). Este segundo disco solista era el disco que yo soñaba escuchar de Wilson, con la influencia absoluta de las grandes bandas progresivas de 1970, sonidos de guitarras filtrados por cajas Orange y Marshall de tubos, un sonido por supuesto limpio e impecable, y una composición con altos y bajos, con mucha variedad y sobriedad. Era un disco casi perfecto en cualquier punto histórico en el que se le coloque. Una calidad insondable a todo nivel que deja en el polvo a la gran mayoría de los productores del presente y su mania de comprimir el sonido hasta el infinito. Luego del trabajo de masterización de «Pale Comunion» (en mi opinión el disco con el sonido más perfecto, limpio y hermoso del 2014) Enter:

Hand. Cannot. Erase.

Hand. Cannot. Erase.

Hand. Cannot. Erase.

 

Wilson ha regresado a los estudios y ha escrito 11 temas, el disco juguetea con 60 minutos de plenitud sonora. Y quiero dejar claro desde este punto:

 

H.C.E suena sublimemente hermoso. Un sonido limpio, perfecto con una claridad cristalina envidiable, y sin un solo gramo de compresión o de pared de sonido. Cada nota, cada instrumento puede ser escuchado del resto que suena a su alrededor. Es una hermosa sinfonía del rock más sincero que ha escrito Master Wilson en muchísimo tiempo.

Los dos primeros temas que abren este disco nos muestran la dirección que tiene H.C.E., son temas abiertos y upbeat, un tanto tranquilos sin muchas pretensiones, un rock sencillo pero humilde que se lanza entre lo clásico y lo progresivo sin beber demasiado de ambas fuentes y tomando de forma inequívoca una evolución de The Raven That.

Este disco, según Wilson, trata sobre la historia de una chica que se va a vivir a una ciudad, tiene sus amigos, familias, compañeros de trabajo y demás. Es popular y bella. Un día desaparece y nadie se da cuenta por tres años. Y esta premisa se deja regar por todas las notas de este disco que empieza con colores y alegrías y a medida que va a avanzando deja que la melancolía se apodere de quien lo escuche lentamente. El paso del tiempo y esos tres años empiezan a sentirse en la composición, es una especie de viaje que acompaña a contar la historia, que más que ser trágica es muy peculiar, extraña y cuando menos curiosa.

H.C.E ve regresar a la gran mayoría de músicos de The Raven, en la percusión el Alemán Marco Minneman, Guthrie Govan en la guitarra, Nick Begs en el bajo, Adam Holzman en el piano y por supuesto al mismísimo Wilson tocando de todo un poco, componiendo, grabando y luego masterizando el trabajo, dándole una continuidad a su sonido y quizás una identidad más allá de las diferencias con Porcupine y Opeth. También en algunos tracks escuchamos la voz femenina Ninet Tayeb y Katherine Jenkins. Por supuesto como no hay que escatimar en sonidos tenemos un coro (Schola Cantorum Of The Cardinal Vaughan Memorial School) y la sección de cuerdas de la Orquesta de sesión de Londres (Porque siempre hay que tener una sección de cuerdas)

Steven-Wilson

Steven Wilson

“Perfect Life” y “Routine” tienen una forma mucho más gris, teniendo esta última una bisagra emocional flexible como las lengüetas de un Saxo, va enmudeciendo lentamente hasta llegar a una melancólia que acompaña un piano y una de las voces femeninas con una especie de desesperanza acentuada por los compases contrastantes de cada uno de las barras musicales. “Regret #9” tiene una composición que es un tanto desoladora, con un solo de guitarra de esos que ya no se hacen, que son puro corazón más allá de la tecnicalidad absoluta.

“Ancestral” es el tema más largo del disco cronometrando 13 minutos y medio. Sin embargo, al igual que epicas anteriores son 13 minutos que desaparecen como un te frío en un día caluroso. Es aquí donde se siente el peso de las cuerdas del violín, y empieza el descenso lento a la melancolía. Es una tema muy emocional, místico si quieren. Pero por sobre todo es realmente una belleza sonora y donde Wilson demuestra por que es uno de los productores más importantes de nuestra era (sino el mejor). La sección instrumental que agracia la mitad de este tema es un viaje psicodélico a la desesperación. Es un carrusel de emociones, una montaña rusa de imágenes de una ciudad (dado el contexto) que sube el beat y la velocidad sin sonar de relleno, cada nota tiene una misión y definitivamente aunque 13 minutos pueda parecer largo, están más que justificados. “Happy returns” es de todo menos feliz, es una carta a un hermano que tienes mucho tiempo que no ves. La letra es quizás lo más importante de este tema. Lo demás es secundario al mensaje y solo un método de transmisión. En mi opinión el punto más emocional de todo el disco a pesar de tener un ritmo medianamente alegre.

Tracklist

1.»First Regret» 2:01
2.»3 Years Older» 10:18
3.»Hand Cannot Erase» 4:17
4.»Perfect Life» 4:46
5.»Routine» 8:58
6.»Home Invasion» 6:24
7.»Regret #9″ 5:00
8.»Transience» 2:43
9.»Ancestral» 13:30
10.»Happy Returns» 6:00
11.»Ascendant Here On…» 1:54
Total: 65:44

 

Puntuación 10/10

 

Poco más puedo decir de esta obra maestra que es uno de las grandes que he tenido la suerte y el placer de escuchar durante este año que apenas va por la mitad. Este disco hay que escucharlo si te gusta la música. Es de esas obras que trascienden los géneros y las estructuras.
Versión Reseñada: FLAC 3048 LP Digital Rip

 

Luis Robles

Luis Robles

Un tipo de sistemas que cree que sabe escribir, le gusta la música y extenderse mientras te describe un paisaje sonoro.