Slayer
Repentless

Por: Luis Robles

Publicado el: 10/09/2015

Al rey muerto, rey puesto.


Slayer, uno de los cuatro grandes del thrash están de vuelta después de un silencio forzado. En el año 2009 se publica «World Painted Blood», un disco típico de Slayer, salvaje y lleno de odio por los cuatro costados, marca de la casa. Lamentablemente el alma de las letras (Y gran parte de la música) de los californianos abandonó este mundo, Jeff Hanneman, murió de cirrosis en el 2013. Por supuesto Slayer que ya venía en una especie de hiato gracias a las cosas de divas de Lombardo y King, se tomaron un respiro, algo de espacio personal y vacaciones.

Un día cualquiera, aparecen en un festival en Europa, la batería estaba a cargo de Paul Bostaph (desde God Hates Us All, más sobre esto en un momento) y la guitarra a Cargo de Gary Holt (Exodus). Era una combinación extraña, ya antes de la muerte de Hanneman, Holt le hacía la suplencia en su convalecencia. Una vez pasado el duelo, Slayer regresó al estudio, y en el interim, Kerry King peleó con medio universo del metal (es una diva, creo que ya lo he mencionado antes) y salió este disco que justamente…

Repentless

Slayer - repentless Cover
El 11 de Septiembre del año 2001 sucedieron dos cosas no relacionadas: Slayer saca su disco God Hates Us All (donde la portada es una biblia bañada en sangre) y las torres gemelas de New York City, New York, USA, sufren un ataque terrorista derribando ambas estructuras y cegando la vida de 2996 personas. Mucha gente le pidió a la banda que retirara el disco de las estanterías, pero se negaron, tuvieron un éxito rotundo, al punto de recibir una nominación para el Grammy por “Best Metal Performance” por Disciple (que incidentalmente ganó Tool con Schism, una de las canciones musicalmente más complejas que he escuchado) Algunas tiendas simplemente escondieron el disco, otras se negaron a venderlo por un tiempo, fue todo un escándalo.

11 de septiembre 2015, 14 años después, Paul Bostaph está de regreso en la banda, Holt ocupa el lugar de Hanneman, y King por supuesto saca su mejor lado lleno de odio para enhebrar este disco que, tiene un par de detalles bien particulares. ¿Recuerdan a Bloodbath?¿El último de Cannibal Corpse, Mastodon, Kylesa, Paradise lost e incluso el último de Black Dahlia Murder entre otros? Todos tienen algo en común: La velocidad tiene un par de enteros menos. Parece incluso incongruente, pero todos están tocando más lento, no al punto de llegar al Doom Metal, pero si están dejando más espacio para las armonías y las melodías.

King en el estudio durante la grabación de Repentless

King en el estudio durante la grabación de Repentless

Slayer sigue este patrón, bien sea por madurez o por que el cuerpo ya no da (nunca lo confesarán y nunca lo sabremos hasta que empiecen a tocar en vivo) y si bien el disco arranca con un tema introductorio en «Delusions of Savior» explota en una descarga de Thrash Metal Clásico en el homónimo, «Repentless» es la típica canción abre festivales, rápida, agresiva, rauda, llena de adrenalina y que demuestra la sinergia que tiene esta forma nueva de la banda. Sin embargo este disco no es un asalto permanente y despiadado a los sentidos, a medida que avanza se acomoda felizmente en una agradable velocidad crucero, que le sienta muy bien a los jugosos riffs de Holt y King. Araya sigue gritando igual que siempre, el bajo sigue siendo tan fantasma como siempre y por supuesto la diferencia sonora entre Bostaph y Lombardo es evidente. Bostaph es menos técnico y más tosco, es más agresivo y suena con mucha más rabia y saña que nuestro amigo Lombardo (Que valga la acotación es uno de los mejores percusionistas de este lado de la galaxia conocida)

Este disco tiene un sonido mucho más compacto (y afortunadamente no está comprimido el sonido hasta los tuétanos y se pueden diferenciar las notas) y la forma, la composición y el ímpetu están más cerca de ese Slayer de principios de década, es un cambio de dirección bastante pronunciado: de la velocidad de «Christ Illusion» y «World Painted Blood» a este Slayer con más dinamismo sonoro, «Cast The First Stone» y «Chasing Death» tienen una muestra de esto, son temas mucho mejor estructurados, con secciones donde se puede apreciar el sonido de la banda y el duelo de guitarras sin ser agobiante y sin sentirse sucio con el doble pedal. “Piano Wire” quizás la última compocisión de Jeff Hanneman tiene el sello Slayer Clásico, en forma y fondo, salida de las sesiones de World Painted Blood, es uno de esos temas que arranca con una calma extraña y le mete el pie al acelerador hasta el fondo del segundo 60 en adelante.

Tracklist

1. «Delusions of Saviour» King 1:55
2. «Repentless» King 3:19
3. «Take Control» King 3:14
4. «Vices» King 3:32
5. «Cast the First Stone» King 3:43
6. «When the Stillness Comes» King 4:21
7. «Chasing Death» King 3:45
8. «Implode» King 3:49
9. «Piano Wire» Jeff Hanneman 2:49
10. «Atrocity Vendor» King 2:55
11. «You Against You» King 4:21
12. «Pride in Prejudice» King 4:14
Total 41:57

PUNTUACIÓN: 8 / 10

DR: 6 (MP3 320K)

 

Slayer, de izq a der Araya, Holt, Bostaph y King (2015)

Slayer, de izq a der Araya, Holt, Bostaph y King (2015)

Definitivamente, Repentless un muy buen álbum, o mejor dicho:

Después de 30 años, es como volver a comenzar de cero Tomás Araya

Slayer está de vuelta, suenan muy bien, y como lo hemos dicho muchas veces, con muchas otras bandas, basta esperar que tomen ritmo y saquen un segundo disco para ver de que realmente es capaz esta alineación

El homónimo del disco, Repentless, en toda su gloria:

 

Post Statement: Hanneman – Still reigning

Hanneman - Still reigning

Luis Robles

Luis Robles

Un tipo de sistemas que cree que sabe escribir, le gusta la música y extenderse mientras te describe un paisaje sonoro.