Paul Gilbert
Werewolves Of Portland

Por: Juan Alejandro el 07/06/2021


Paul Gilbert es mi guitarrista favorito, y esta reseña podría ser excesivamente subjetiva. Dicho eso, vamos a ver qué nos ofrece en esta nueva entrega.

No estoy seguro cuántos discos instrumentales lleva Paul Gilbert hasta ahora; era muy común escucharlo cantar, incluso estilos que se salían de lo que uno podía imaginar viniendo de él. Su primer disco instrumental, Silence Followed by a Deafening Roar (2008), definió lo que el guitarrista podía hacer sin agregar letras a sus canciones. En Werewolves of Portland decidió ser más experimental de lo que suele ser sin salirse de sus riffs que lo definen.

Werewolves Of Portland (2021)

Paul Gilbert – Werewolves Of Portland

En la primera canción, «Hello North Dakota!», la más larga de todo el disco, hizo lo que nos tenía acostumbrado en Racer X: apegarse a riffs inspirados en la música barroca de Juan Sebastián Bach. ¡Vaya manera de empezar! Es difícil, al menos para mí, poder describir la canción con un solo adjetivo. Es una canción hecha para decir «estoy aquí haciendo lo que me gusta: tocar guitarra».

Por si fuera poco, desde el segundo tema en adelante, uno puede notar que decidió hacer de todas sus canciones una especie de «medley» creativo. Si uno escucha el disco sin prestarle atención a qué canción está sonando, no podrás notar si es la misma canción o si ya es otra. Me pasó con «Werewolves of Portland» que pasa de heavy metal a blues en la mitad de la canción, y sin alargar tanto en el blues, decide jugar con la dinámica rítmica para volver al heavy metal. Es ahí donde entras en razón y decides prestarle atención al disco: Paul está contando una historia sin palabras, y está dejando que tú construyas tu propio escenario.

La mitad del disco llega con «Argument About Pie», mi canción favorita. Sientes la guitarra hablar, y puedes notar la discusión sobre la torta (el pastel). Es una canción sin letra y «argument» no tiene porqué ser una discusión, puede ser un debate o una explicación. Pero la experiencia definitivamente será única para cada uno de los que se atrevan a sentarse a disfrutar la canción.

Photo by Jason Quigley.

«I wanna Cry (Even though I ain’t sad)» llama la atención porque es como alguien que va a terapia psicológica y está pasando por situaciones diferentes en su vida. Podría decir que es la canción menos digerible, y aún así es una obra maestra.

TRACKLIST:

  1. Hello North Dakota!
  2. My goodness
  3. Werewolves of Portland
  4. Professorship at The Leningrad Conservatory
  5. Argument About Pie
  6. Meaningful
  7. I wanna cry (Even though I ain’t sad)
  8. A Thunderous Ovation Shook the Columns
  9. Problem-solving people
  10. (you would not be able to handle) what I handle everyday

PUNTUACIÓN: 9.5 / 10

(porque solo los guitarristas y/o amantes del rock progresivo podrán disfrutar.)

En palabras generales, Paul Gilbert nunca decepciona a los guitarristas. Werewolves Of Portland no es un disco para hablar ni tenerlo de fondo. Es un disco para sentarse a disfrutarlo y armar historias diferentes cada vez que lo escuches. Es muy dinámico, para mí entra en rock progresivo esa mezcla de ritmos, cambios de estilos, incluso de sentimiento dentro de una misma canción.

Web Oficial

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Juan Alejandro

Juan Alejandro

Aprendo constantemente a tocar seis cuerdas. Metalero y apasionado por la docencia.