Dictadura sónica
Objetividad subjetiva

De opiniones, subjetivismo y demás menesteres

Por: Luis Robles


Cuando pensé en escribir estás líneas todo estaba demasiado fresco, teníamos la adrenalina en el cuerpo y aún estábamos sobreponiendonos a lo que es quizás uno de los mejores discos del año. Esta columna de esta semana es acerca del libro de las almas de Iron Maiden, si, The Book Of Souls.

Iron Maiden The Book Of Souls

Primero que nada, lo primordial y lo principal: La puntuación que tiene el disco es la que es, 10/10, no se cambia y es absoluta, es nuestra opinión objetiva colectiva como grupo en Cᴏᴡʙᴏʏs Fʀᴏᴍ Rᴏᴄᴋ . No significa que no pueda estar de acuerdo de forma objetiva, pero muy objetiva acerca del disco. Escuche el disco muchas veces antes de decidir escribir esto, escuché detenidamente, hacía anotaciones, marcaba los compases, lo escuchaba con atención, pero por encima de todo lo escuchaba como crítico, como si tuviera que decirle a alguien que nunca había escuchado a la bestia a que sonaba y que fallas y que aciertos tenía el disco. Me di cuenta que mi marca subjetiva empañaba mi marca objetiva. La primera vez que me pasó esto fue con el pésimo disco de Iced Earth: Plagues of Babylon; estemos claros, ese disco no es la gran cosa, ¡pero a mi me encanta! ponerle menos que un 12 fue una cosa terrible que entraba en conflicto con mi opinión pero lo logré. Ahora me pasa lo mismo.

The Book of souls es increible, por donde se miré, la composición es magistral, el sonido es sublime, el último tema parece ser de pura inspiración celestial. Es una cosa del más allá. Son dos discos que suman cerca de 90 minutos de música quizás un poquito más. Eso es, 20 minutos muy largo. Antes de que todos saquen las antorchas y las horcas al mejor estilo medieval, escuchen a mi objetividad objetiva.

Separando la objetividad de la opinión

Hacer reviews no es fácil, tener el juego mental que algo puede gustarte muchísimo, pero debes ser objetivo y sacar las fallas y los errores que tiene solo por argumentarlo. Pongamos un par de ejemplos: Si bien el disco de Opeth Pale Communion está muy cerca de la perfección, se le dió un 10 porque hace todo bien. El sonido, el ambiente, las letras, el mensaje, la composición. Todo está demasiado bien hecho. El de Lamb Of God a pesar que nos encanta tanto que pensamos que puede ser el disco del año, tiene un 8. Eso es objetividad. Con Maiden me pasa lo mismo, yo quiero darle un 20. Mi objetividad me dice “No se lo merece”.

Iron Maiden - The Factor X

El disco como dije anteriormente es 20 minutos más largo de lo que debería ser. Cuando escuche Factor X, el primer disco con Blaze Bailey, me pareció genial, como disco, como composición, el tema era bastante oscuro, un Steve Harris recién divorciado, con gente pasando trabajo, Dickinson se había ido al mismísimo y la banda quedó a flote. Los temas de Factor X son de guerra, soledad, suicidio, desidia y depresión. “Sign of The Cross” tiene una frase que a mi me gusta mucho

Why then, is God insist in protecting me, even when I don’t deserve it

y todo el mundo me decia que ese disco era terrible, que era malísimo, su subjetividad no les dejaba ver el guayabo que tenían por Dickinson y apreciar el disco por lo realmente bien escrito que está.

Book of Souls sufre del mismo problema, teníamos tanto tiempo esperando una cosa tan apoteósica que la emoción no nos deja ver la realidad. Hay temas que son demasiado largos, tienen la misma secuencia 4 veces repetidas, por el simple hecho de repetirlas, siendo suficiente ponerlas un par de veces nada más. Dickinson logra ese efecto de en vivo, demostrando que aún tiene voz, pero hay algunas canciones que suenan apuradas y que posiblemente faltaron un par de tomas más. La única canción a la que no le cambiaria nada es “Empire of the Clouds“,  aún así creo que puede bajar su duración unos cuantos minutos (de nuevo, por repetición) y hacerla simplemente perfecta. Para mi este disco tiene un 7 o un 8, en mi apreciación personal. Seguramente los distintos redactores me van a excomulgar cuando lean esto, pero creanme que lo he analizado con la sangre fría.

Por ahora regresaré a disfrutar el disco de forma subjetivamente opinionada y seguiré diciendo que es lo mejor que han sacado en años, sabiendo que es posible separar la objetividad del fanboyismo acérrimo de tus bandas favoritas.