Dictadura Sónica
We Are Back!

Yes! We are back!

Por: Luis Robles


Después de grabar y masterizar nuestra imagen, batirnos las cabezas como carneros en los alpes nevados, discutir, ser felices, discutir nuevamente, hacer metamorfosis, sacrificar un par de chivos, tener problemas con la justicia, dedicarnos al lado oscuro temporalmente, lanzar un par de B-Sides, dos singles, un video conmemorativo y como buena banda de rock: Lanzarnos un hiato para hacer un World Tour del comeback:

¡Aquí estamos con un nuevo diseño! pero primero lo primero:

¡Secciones nuevas!

Ahora tendremos un par de secciones nuevas a saber: Noticias: Donde, bueno, se escribirán las noticias. Es difícil decir algo más acerca de esta sección, quizás que serán breves y que haremos lo posible por no escribir noticias demasiado faranduleras. (Yo prometo solemnemente cazar las noticias de Dave Mustaine y sus peripecias magníficas y darles trabajo periodístico de primera plana. Ese señor es demasiado campeón) pero las noticias serán tidbits de información “Fulanito ahora toca en tal banda”, “Menganito se lanza a solista”, “A perencejo se le partió la guitarra y la aerolínea no quiere pagar” (Prometo solemnemente no hablar como los diarios amarillistas y populistas del resto de la web) y por supuesto obituarios, alguna que otra fecha de un concierto importante, cosas que suceden dentro y fuera de nuestras fronteras.

Y segundo y quizás la más importante: Opinión, todos tenemos opiniones, todos tenemos algo que decir y aquí en la redacción de CBFR si hay algo que tenemos son posturas bien interesantes acerca de diversos temas. Existe la posibilidad que en una misma semana hayan dos artículos de un mismo tema con opiniones encontradas o que estén tan de acuerdo que parecieran un copiar y pegar clásico.

El diseño nuevo

Y bueno, que hablar del diseño nuevo, pasamos del negro y el óxido a la limpieza y la claridad. No significa que ahora seamos una secta, o que nos hayamos metido a una religión organizada, ni que somos el culto del final de los tiempos que se prenden candela los domingos, ni nada por el estilo, simplemente vamos más cónsonos con los tiempos que corren y darle un poco más de frescura al sitio. Finalmente después de que los elfos terminaron los juguetes, la página es responsiva, así que no importa en que dispositivo nos leas, ahora las cosas si se verán en el tamaño y forma correcta. También pusimos nuestra bella página a dieta y ahora es mucho más sencilla y directo a lo que vienen: Contenido.

También hay ciertos detallitos rodando por ahí que los irán viendo con el transcurso del tiempo, que el descubrimiento sea lo que nos lleve a todos de la mano.

Para cerrar, esta será mi columna semanal, Dictadura del Sonido (bueno digo yo semanal, puede que escriba más de alguna opinión muy opinionada cada semana, o que escriba una sola en 15 días), queda la pregunta:

¿Qué es dictadura del sonido?¿De qué va está columna?

Bueno, esto se me ocurrió hablando con un amigo que es cocinero en Vaca Vieja, no recuerdo de que hablábamos, pero en una de esas reuniones llegamos a la conclusión que hay cosas que son una dictadura que te obligan a escuchar ciertas cosas. Lo tomé como el nombre de esta columna y la defino así:

La música ha evolucionado de forma vertiginosa en los últimos 50 años, hemos cambiado la forma de comunicarnos, la forma de consumir nuestra música, la forma como interactuamos con los demás, la forma de descubrir nueva música, todo ha cambiado, excepto el concepto radial de la fama y el dinero primero. Eso se mantiene exactamente igual que hace 50 años. Solo que los productores de hoy, cada día les importa menos la integridad del músico, el contenido como tal y el legado que pueda tener, poniendo todo su esfuerzo en hacer el siguiente gran Hit Single. Es una dictadura sónica donde se obliga a sonar de una manera muy específica ad nauseam ad infinitvm.

Entonces dicho esto me dedicare a despotricar de la industria musical y su dictadura impuesta en los distintos ámbitos, desde productores que se empeñan en echar a perder discos muy buenos con paredes de ruido y compresión vomitiva, como bandas que se van por el desfiladero por que se le acabaron las ideas, pasando por Boy/Girl Bands de metal sueco (si, existen, modeladas matemáticamente para hacer puros hit singles), bandas que jamás mutan, bandas que mutan excesivamente y ni ellas mismas saben a que suenan, bandas que no se deciden, trabajos de ingeniería de sonido que son mutilación auditiva, ruido, stress, cosas sin sentido, ediciones especiales, distintas novelas (demasiado largas para ponerlas en una noticia), curiosidades interesantes (demasiado cortas para hacer una review) y demás menesteres que puedan tener alguna relación con el objeto que nos trae aquí hoy: La música.

Definitivamente, una dictadura sónica.

PS: No te voy a obligar a escuchar nada. pero si no lo haces… ay de ti… Esto es Dictadura. Sónica.