Linkin Park

Linkin Park
The Hunting Party

Por: Luis Robles

Publicado el: 25/06/2014

Linkin Park regresa a sus raíces para encontrarse de frente con un Rock madurado y moderno. Por: Luis Robles Regresemos un poco en el tiempo, es necesario, en el 2001 Linkin Park edita su primera placa discográfica, Hybrid Theory, un disco rápido, desaforado, lleno de himnos de estadio adolescentes, con coros pegajosos y mucho sonido […]


Linkin Park regresa a sus raíces para encontrarse de frente con un Rock madurado y moderno.

Por: Luis Robles

Regresemos un poco en el tiempo, es necesario, en el 2001 Linkin Park edita su primera placa discográfica, Hybrid Theory, un disco rápido, desaforado, lleno de himnos de estadio adolescentes, con coros pegajosos y mucho sonido a radio. En el 2003, Meteora, fue el regreso de la banda, un sonido mucho más destilado y preciso, era el sonido Linkin Park, este disco los llevo al estrellato y sonaron en todas las emisoras de radio, tocaron en todos los festivales de verano, y por último Chester Benington, cantante principal recibió una cirugía en sus cuerdas vocales, el médico por supuesto ordeno no estresar su voz y le mandaron a hacer clases de canto extensas.

Linkin Park - The Hunting Party Cover

Linkin Park – The Hunting Party Cover

Del 2007 al 2012 Linkin Park después de una larga pausa sacó unos tres discos, que tenían como tema principal ser música bastante suave (el primero, Minutes to Midnight) y luego tecno mezclado con un dubstep, que a mí personalmente no me gustó para nada (A thousand Suns y  Living Things)

Llegamos al 2014 y la renovación de Linkin Park como banda, y aquí es donde realmente empieza nuestra reseña. En una entrevista que la han hecho a Chester Benington y Mike Shinoda, y parafraseo, ambos coincidían que finalmente estaban aburridos de hacer álbumes tan conceptuales y llenos de cosas techno, de los sonidos, de alejarse tanto de su estilo original, que ya se aburrían de la experimentación y de la respuesta en los conciertos, ya no era la misma. Ahora era mucho más pasiva y no sentían esa adrenalina. Que en este álbum regresarían al sonido del rock y el punk, un disco barebones y back to basics. Y miren que han entregado su promesa en forma musical.

Este disco, que a según fue grabado en cintas magnéticas (gran Dave Grohl, sabe mucho ese señor) suena a Rock, suena a Punk, suena agresivo y maduro, con un enfoque total a riffs gordos y rítmicos, de baterías llenas de rabia, que suenan al unísono entonando himnos de estadio modernos. De esos que te hacen brincar y mover la cabeza, llenos de energía y quizás el punto magistral de todo esto son las letras. Las lírica (además de contar con innumerables aportes e invitados) son maduras y están muy bien armadas, con temas adultos más allá de la familia rota en los suburbios americanos, ahora hablaos de traición, de cómo el negocio es controlado por gente que solo le interesa el dinero, la guerra en el medio oriente, del caos social en el que vivimos, entre otras joyas que mejor vale descubrirlas por uno mismo.

El disco arranca con Keys to The Kingdom, una pieza que suena muy a sus inicios siendo todavía moderna y fresca, le siguen All For Nothing y lo que en mi opinión es la perfecta obertura de un concierto: Guilty All The Same; Guilty All the Same es una pieza especial, fue el promocional más sonado del disco, tiene a Rakim, un rapero como invitado, y nos cuenta lo difícil que es hacer música sin venderse y hacer lo que el productor diga perdiendo la escencia y simplemente escribiendo para hacer dinero. Música vacía. El ritmo es pegostoso, las guitarras están muy bien compuestas, como un pastel de chocolate bien esponjoso y la batería suena con ímpetu. Wastelands es un tema muy Linkin Park, tiene un ritmo tranquilo pero suena muy bien, Until It’s Gone es la balada del disco. No deja de ser un tema débil, peca de repetitivo y lamentablemente no será recordada.

Linkin Park

Linkin Park

A continuación lo que considero el punto fuerte del disco: Rebellion, compuesta en conjunto con Daron Malakian, genio y guitarra de System of A Down, el tema es fuerte, está compuesto de forma excelente, pega duro, el tema de la letra es profundo sin dejar de ser coreable, es quizás la mejor pieza que trae este disco y la que quizás pase al pedestal como su mejor trabajo.

Por último el disco cierra con Mark The Graves, con una grave influencia punketa, Final Masquerade, otro himno de estadio, y A Line in the Sand. Roquerosos, filosos, continuando el tema del disco, adulto y directo, con riffs interesantes y composiciones que se salen un poco del molde.

Podemos decir que Linkin Park ha logrado reinventarse a sí mismo sin perder la esencia y sin sonar a 1999. Suenan a 2014, suenan fresco y moderno saliéndose de la temática Indie que inunda nuestras radios por un sonido más agresivo y mucho más pensado para perdurar en el tiempo como buen tema de Rock. Los aportes de los invitados son fortuitos y suenan realmente bien, sobre todo la de Daron Malakian, que sin decir una palabra, cambia totalmente la dirección y el sentido del tema dándole una gravedad surreal en un disco de la banda Californiana.

The Hunting Party es un muy buen disco, que tiene matices diferentes, y explora nuevas áreas de la banda en un lugar más moderno y quizás hasta más cómodo donde pueden expandir su rango aural y sus habilidades compositoras sin comprometer su identidad y su sonido. El sonido Linkin Park ya está en piedra, y este disco expande el rock en direcciones muy interesantes para la banda que finalmente, vuelven a sus raíces a reinventarse.

[El disco viene en una versión especial con un segundo CD que trae un concierto grabado en la ciudad de México para el MTV World Stage, y unos cuantos bonus tracks interesantes.]

Tracklist

1. Keys To The Kingdom

2. All For Nothing (feat. Page Hamilton)

3. The Summoning

4. War

5. Wastelands

6. Until It’s Gone

7. Rebellion (feat. Daron Malakian)

8. Mark The Graves

9. Drawbar (feat. Tom Morello)

10. Final Masquerade

11. A Line In The Sand

Puntuación 8.0/10

Dynamic Range: 6

Luis Robles

Luis Robles

Un tipo de sistemas que cree que sabe escribir, le gusta la música y extenderse mientras te describe un paisaje sonoro.