John Petrucci By Larry DiMarzio

John Petrucci
Terminal Velocity

Por: Luis Robles

Publicado el: 30/08/2020

El avatar de la guitarra


En español, un avatar es la reencarnación terrenal de una deidad. Bien sea un dios de alguna religión, o la representación divina tangible de esa deidad. En este caso nuestro avatar de la guitarra hasta hace unos años era el grandioso Paco de Lucía (1947-2014) un guitarrista español con una ejecución prodigiosa y humilde. Su partida de este plano existencial nos ha dejado con un vacío en ese renglón. Podríamos pasar días discutiendo, pero John Petrucci es quizás el siguiente avatar de la guitarra.

Terminal Velocity

Terminal Velocity
Terminal Velocity

Este disco es la siguiente grabación solista de estudio de tío John, después de Suspended Animation en 2005. El espíritu compositor está intacto, incluso después del disco más incomprendido de su carrera con Dream Theater (The Astonishing, 2016).

Este disco solista cuenta con, obviamente, John Petrucci en la guitarra, Dave LaRue (Flying Colors, Joe Satriani, Dixie Dregs) en el bajo, y quizás la sorpresa del disco: Mike Portnoy en la batería y percusión. Todos conocemos la novela: Portnoy se separa de la banda para perseguir otras avenidas creativas, termina tocando en Avenged Sevenfold como invitado, hace un disco con Flying Colors y hace al menos 4 o 5 súper bandas mientras sigue tocando con Neal Morse. Falto de oficio no ha estado.

El hecho que Portnoy esté en la percusión, se nota muchísimo. No solamente desde el punto de vista sonoro, de improvisaciones, sino también desde el punto de vista de composición. Cuando Portnoy y Petrucci se juntan, la música resultante tiene una identidad indiscutible. La forma, los aspectos rítmicos, el como está organizado cada nota, como se comporta la métrica, tiene una firma muy específica cuando trabajan juntos y no se escucha igual que cada uno de sus trabajos por separado, que tiene la firma de cada uno pero no esa sinergia que solamente conseguimos cuando se meten los dos a un estudio a plasmar sus ideas.

Como ejemplo mayoritario, tenemos “Gemini” un tema exquisito, con un paisaje complejo y veloz, tiene todo lo que pudiéramos pedir de Petrucci: maestría en la guitarra, una batería con un doble pedal agresivo, velocidad, ataque, un par de breakdowns y luego: un interludio con una guitarra clásica. Atrás quedó la velocidad inaudita de Six Degrees of Inner Turbulence o Scenes from a Memory. Esto tiene ritmo, tiene influencia flamenca, cada nota se puede entender sin estar a una velocidad ininteligible.

John Petrucci By Larry DiMarzio
John Petrucci By Larry DiMarzio


Pero esto no es lo único bonito que tiene este disco, “Out of the Blue” es un tema de blues y Jazz con un sentimiento enorme, es más feeling, recuerda mucho a Erick Johnson. Es aquí donde nos damos cuenta qué Petrucci es mucho más que técnica y velocidad inalcanzable. Es capaz de dibujar emociones con su guitarra.

Temple of Circadia” es otro ejemplo de lo mucho que ha madurado Petrucci como músico y como ejecutante. Es una fábrica de hacer riffs. Tanto como Mustaine o como Hetfield o Hanneman (1964-2013) y en este tema en particular todos los riffs son impares y sincópos con la ayuda de Portnoy.

Tracklist

  1. «Terminal Velocity» 6:08
  2. «The Oddfather» 6:25
  3. «Happy Song» 6:01
  4. «Gemini» 6:05
  5. «Out of the Blue» 5:46
  6. «Glassy-Eyed Zombies» 5:55
  7. «The Way Things Fall» 7:33
  8. «Snake in My Boot» 4:04
  9. «Temple of Circadia» 7:10

Puntuación 8/10

Terminal Velocity es un atisbo pequeño y breve de lo que pudo haber sido, pero no fue y probablemente no sea. Abre las puertas para que Liquid Tension Experiment grabe algo nuevo, o un G3 vuelva a ocurrir con Petrucci, Vai y Satriani una vez los teatros sean parte de la cotidianidad. Es un disco excelente, con mucha variedad, bastante corto y al punto. Es una muy buena muestra de que el espíritu musical de estos dos excelentes músicos sigue intacto y que evoluciona con el tiempo y la madurez de ambos,

Luis Robles

Luis Robles

Un tipo de sistemas que cree que sabe escribir, le gusta la música y extenderse mientras te describe un paisaje sonoro.