Boris
Noise

Por: Luis Robles

Publicado el: 12/10/2014

Ruido Japones Por: Luis Robles Boris es una de esas bandas raras que no se puede encasillar en ningún lado. Primero que todo, esta banda viene de la tierra del sol naciente,  así que tienen ciertas cosas que las bandas occidentales no tienen y pueden darse el lujo de poder inventar cosas y que sus […]


Ruido Japones

Por: Luis Robles

Boris es una de esas bandas raras que no se puede encasillar en ningún lado. Primero que todo, esta banda viene de la tierra del sol naciente,  así que tienen ciertas cosas que las bandas occidentales no tienen y pueden darse el lujo de poder inventar cosas y que sus fans las aprecien sin generar demasiada división.

Boris además, es una banda que ha paseado por todos los géneros y ha hecho cuanto experimento se le ha ocurrido a sus tres integrantes perennes: Atsuo, Wata y Takeshi, han pasado por el country, por el rock, por el doom, por el sludge, por el rock clásico, por el heavy, por el trash, y siempre mantienen su identidad extraña intacta en todo lo que hacen, y la gran mayoría de veces la sangre de doom metal se cuela en los experimentos dándole un sonido un tanto extraño, pero siempre hacia el rango más pesado del rock.

En esta oportunidad, y después de editar tres discos en vivo con toda su carrera músical en el orden más extraño imaginable, editan un disco con una muy buena factura que se aparta un poco de lo que venían haciendo en los últimos dos lanzamientos de estudio.

Noise

Boris-NOise-Covers-600x6600

«Noise» como su nombre lo indica es ruido, es un álbum mucho más agitado, con una muy buena composición y un sentido de urgencia mesurado en comparación con lanzamientos anteriores. Es una exploración muy interesante con una clara influencia del Sludge en su más puro estado sin llegar a sonar completamente distorsionado. El disco por supuesto está en Japonés, e Inglés, y sin embargo es un tanto desconcertante cada vez que hacen el suiche y dejas de entender la mitad de una composición por la barrera idiomática.

Es importante destacar lo limpio del sonido y lo definido de cada instrumento a pesar de la distorsión, en una era donde todas las bandas comprimen el sonido y pretenden sonar cada vez con el volumen más alto (haciéndole daño a su trabajo y la claridad) se agradece que Boris haya elegido la ruta más melodiosa y mantenga una alta factura en el departamento aural.

Este álbum tiene una particularidad, hay muchos silencios que quiebran la continuidad del sonido, la primera vez que lo escuchas, engaña al oido y empiezas a pensar que todos los temas son realmente muy cortos, la segunda vuelta te enseña a apreciar los pequeños espacios que hacen pausa a la intensidad general de los temas más doom.

image

El disco arranca con “Melody” es un tema interesante, es el opening que se va lanzando al modernismo de ratos, a otros al sludge con alguno que otro sonido eléctrico de algún teclado. No hay growls. “Vanilla” es un tema clásico de rock con influencias un tanto psicodélicas. “Ghost of Romance” es un tema suave y mesurado, más cerca del Shoegaze y el rock melodioso que de cualquier otra cosa. “Heavy Rain” es un tema mucho más Boris, es un doom metal ominoso, más lento y pesado, con una voz muy dulce que hace contraste con el resto de lo que propone la guitarra y varias pausas que rompen la composición en trozos más digeribles. “Taiyo no Baka” es un tema muy japonés, bastante pop y muy amigo de las radios del país asiatico.

Angel” es shoegaze clásico, el más puro estilo de la banda, es suave, y dura la nada despreciable suma de 19 minutos. Es un tema que va girando sobre su eje, y va mutando hacia el final subiendo el ritmo muy lentamente convirtiéndose en un post rock con un ritmo que se deja escuchar y se filtra por las paredes. “Quicksilver” es sludge salido de Georgia, el más puro fango pantanoso pasado por el filtro nipón, es posiblemente el tema más pesado de todo el disco, el más ruidoso y el que te hará saltar por toda la sala, y el único que tiene unos growls atravesados que entonan muy bien con la velocidad; de todos los temas, para mi este es el punto más alto del disco. “Siesta” es una especie de soundtrack donde ruedan los créditos finales de las películas. Moody, lenta y sin una sola palabra. El ending perfecto para el album después de la adrenalina de Quicksilver.

Tracklist

  1. «Melody» (黒猫メロディ) 6:40
  2. «Vanilla»   4:15
  3. «Ghost of Romance» (あの人たち) 5:49
  4. «Heavy Rain» (雨) 6:12
  5. «Taiyo no Baka» (太陽のバカ) 3:36
  6. «Angel»   18:42
  7. «Quicksilver»   9:51
  8. «Siesta» (シエスタ) 2:50

Total: 57:52

«Noise» es un disco de esos que puedes dejar rodar tranquilamente en reproductor de tu preferencia y no darte cuenta a dónde se fueron los minutos, Es un disco muy liviano, que se va haciendo mucho más suave hacia el final, tiene momentos brillantes, y pequeñas composiciones que realmente se roban tu atención con su paciencia. Es un muy buen disco y otro cambio más para la banda en su arsenal de composiciones cada vez más variadas y extravagantes. Sin embargo es un disco que podría parecer intenso para algunos escuchas en partes de sus secciones más clásicas.


Puntuación 7/10

Luis Robles

Luis Robles

Un tipo de sistemas que cree que sabe escribir, le gusta la música y extenderse mientras te describe un paisaje sonoro.